Pese a las importantes bajas, el conjunto granota alcanzó el quinto puesto. Exhibición defensiva siendo el segundo equipo menos goleado y Gabi Calvo, MVP del torneo.
Los Levante UD Masclets volvieron a demostrar este fin de semana en Tarragona que saben perfectamente lo que significa remar contra viento y marea. Y es que la ciudad catalana fue testigo del crecimiento que sigue experimentando torneo a torneo un equipo que esta vez tuvo que competir sin varios de sus jugadores clave como Juanma Fernández o Josep Canet, bajas este fin de semana copero. Algo que a priori parecía que limitaba las aspiraciones granotas en esta tan esperada Copa AFPCE pero que los levantinistas se encargaron de borrar del mapa a base de trabajo y esfuerzo colectivo, cerrando la competición en una meritoria quinta posición tras imponerse con contundencia en la fase final ante Dracs CEA.
El camino no fue sencillo. Y es que el sorteo encuadró a los Masclets en el grupo más exigente del torneo, obligando al equipo a competir al máximo nivel desde el primer minuto. Y vaya si lo hicieron.
El sábado, en la fase de grupos, el equipo arrancó con un tropiezo ajustado ante Xaloc (1-0), pero supo reaccionar con personalidad. La victoria ante Tritones de Barcelona (2-0) devolvió confianza a un grupo que empezaba a encontrarse sobre la pista. En el tercer encuentro, el Levante UD Masclets volvió a competir al límite, cayendo por la mínima frente al Nástic (1-0), en uno de esos partidos que se deciden por detalles. Lejos de venirse abajo, el equipo cerró la fase con otra victoria sólida ante Tritones de Esplugues (6-0), certificando una meritoria tercera posición en el grupo más duro del campeonato, aunque insuficiente para alcanzar las semifinales.
El crecimiento del equipo fue evidente durante el fin de semana y la verdadera exhibición llegó el domingo en el encuentro por el quinto y sexto puesto, donde los Masclets ofrecieron su versión más contundente del torneo superando con claridad a Dracs CEA por 6-0 en un encuentro dominado de principio a fin. Un cierre perfecto con momentos de juego brillantes y una conclusión clara: que el trabajo semanal en base a una filosofía de juego colectivo ordenada comienza a dar sus frutos.
Porque más allá de los resultados, hay datos que explican el nivel mostrado: el Levante UD Masclets ha sido el segundo equipo menos goleado de toda la Copa, encajando únicamente dos tantos en todo el torneo. Un registro que habla del trabajo defensivo colectivo y de una gestión de grupo prácticamente perfecta.
Todo ello, además, en un contexto nada sencillo dado el contexto de bajas con las que el equipo afrontaba la competición. Algo que, lejos de ser una excusa, se convirtió en una oportunidad para jugadores ya veteranos como Juan Úbeda o Thais Ávila, que han dado otro paso adelante asumiendo un rol más protagonista.
Y en medio de todo, un nombre propio: Gabi Calvo. Capitán dentro y fuera de la pista, su rendimiento durante todo el campeonato le ha valido el reconocimiento como mejor jugador de la Copa de España, un premio que refuerza su impacto y su capacidad para elevar el nivel de todo el equipo.
En definitiva, el Levante UD Masclets se marcha de Tarragona con una sensación clara: este equipo compite. Y cada vez, compite mejor.



